
Alina Rohach, gestora de proyectos del Programa de Cooperación para España y Latinoamérica del Transatlantic Dialogue Center (TDC), participó como ponente invitada en la 39.ª Conferencia Latinoamericana de Modelo de las Naciones Unidas (LAMUN XXXIX), celebrada en la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) en México.
La conferencia se impartió ante los participantes del Comité de la UNESCO, por invitación de la Facultad de Ciencias Sociales, el Departamento de Relaciones Internacionales y Ciencias Políticas y la Secretaría General de LAMUN XXXIX. Entre el público se encontraban estudiantes mexicanos de secundaria y universitarios que participaban en la simulación de los órganos de la ONU.
La conferencia, titulada «La preservación del patrimonio cultural inmaterial en Ucrania en un contexto de desplazamiento y trastornos sociales derivados del conflicto armado», se centró en cómo la guerra de Rusia contra Ucrania amenaza no solo los lugares e infraestructuras culturales, sino también las prácticas culturales vivas que las comunidades preservan y transmiten de generación en generación.
Un punto clave de la conferencia fue que la agresión rusa pone en peligro tanto el patrimonio cultural material como el inmaterial. Si bien los museos, las bibliotecas, los monumentos históricos y las infraestructuras culturales sufren daños directos a causa de la guerra, existe también una amenaza menos visible: la destrucción de los entornos sociales en los que se transmiten las tradiciones, la artesanía, las canciones, los conocimientos, las costumbres y las prácticas culturales.
La conferencia también abordó la identidad cultural como una de las dimensiones centrales de la guerra de Rusia contra Ucrania. Se prestó especial atención a las políticas de Rusia en los territorios ucranianos ocupados temporalmente, incluidas las restricciones al uso de la lengua ucraniana, la sustitución de la educación ucraniana por planes de estudios rusos y la reescritura de los relatos históricos. Estas prácticas afectan no solo a la educación, sino también a la capacidad de las futuras generaciones para mantener un vínculo con su lengua, su cultura y su memoria histórica.
Otro tema central fue el impacto del desplazamiento forzoso en el patrimonio inmaterial. Cuando las comunidades quedan separadas entre diferentes regiones y países, se ven interrumpidas las formas tradicionales de transmitir los conocimientos culturales de generación en generación. Al mismo tiempo, las comunidades ucranianas desplazadas siguen conservando sus prácticas, adaptándolas a las nuevas condiciones y creando nuevos espacios para la cultura ucraniana en el extranjero.
The lecture also highlighted that the destruction of cultural infrastructure has consequences beyond the loss of physical buildings. The destruction of cultural centers, art schools, libraries, and community spaces also means the loss of places where communities learned, gathered, organized cultural events, and passed on traditions.
An important part of the discussion was the role of UNESCO and international mechanisms for protecting cultural heritage during armed conflicts. The key message was that protecting Ukraine’s cultural heritage is not only about preserving monuments and cultural objects, but also about supporting the people and communities who carry living traditions.
Participation in LAMUN XXXIX offered an opportunity to bring Ukraine’s experience to young audiences in Latin America, particularly in Mexico. As LAMUN brings together students who learn to analyze international challenges, conduct diplomatic negotiations, and develop solutions within the framework of UN bodies, Ukraine’s presence in such academic discussions helps deepen understanding of the consequences of Russian aggression and strengthens international dialogue on the protection of culture.