


Estas afirmaciones se difunden en los medios rusos en un intento de justificar la agresión, el terror y la guerra que Rusia libra contra Ucrania. El ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, declaró: «Consideramos que esto es una manifestación de que el régimen de Kyiv está controlado por Washington y sus aliados, que empujan al presidente Zelenski a continuar las hostilidades», informa Lenta.ru.
En realidad, es Rusia quien obliga a Ucrania a seguir defendiéndose. Moscú cree que está librando una guerra contra la OTAN y Estados Unidos en territorio ucraniano. Entre las principales narrativas promovidas por Rusia figura que, durante muchos años, Estados Unidos supuestamente ha estado suministrando armas y dinero a Ucrania para avivar en el momento oportuno un fuego a las puertas de Rusia. Pero Ucrania nunca buscó combatir a Rusia hasta el 24 de febrero, cuando Rusia invadió Ucrania. Hoy, mientras la guerra entra en su segundo mes, Ucrania tampoco planea invadir Rusia. Solo se ve obligada a defender sus territorios y su condición de Estado. No fue Ucrania quien atacó a Rusia; fue al contrario.
Por tanto, tales declaraciones difundidas por la propaganda rusa dan testimonio de su ira y desesperación, que se agravan al comprender que el mundo entero se ha unido para apoyar a Ucrania. Por otra parte, Estados Unidos mantiene un firme apoyo a Ucrania, tanto diplomático como financiero. Estados Unidos, sus aliados y socios han impuesto sanciones sin precedentes a Rusia, mientras que varias empresas occidentales han cesado o limitado sus operaciones en el país.
Rusia no está dispuesta a terminar la guerra y continuará su agresión. Lo único que ha cambiado son los objetivos y planes de Moscú para la invasión, por lo que se prepara para una nueva etapa de la guerra, según cree la administración estadounidense. Rusia concentrará sus principales esfuerzos en apoderarse de territorios más extensos del Donbás para ocultar fracasos militares anteriores, sugiere el asesor presidencial estadounidense Jake Sullivan.
Es decir, es Rusia quien realmente obliga a Ucrania a seguir luchando y repeliendo la agresión. Según el Ministerio de Defensa de Ucrania, desde el 24 de febrero, cuando Rusia entró en el país, el número de invasores muertos asciende a casi 19.000. Putin utiliza deliberadamente en las operaciones de combate en Ucrania a soldados de pequeñas localidades repartidas por la vasta Rusia para no aumentar las tensiones internas.
Esto demuestra que en Rusia la vida humana no se considera de gran valor, especialmente cuando se trata de personas que viven en el Cáucaso Norte o en aldeas y localidades remotas. Consciente de ello, Putin recluta a hombres de esos lugares y después paga indemnizaciones a las familias de los caídos en combate, una suma considerable según los estándares locales. Esto, a su vez, obliga a esas familias a guardar silencio y, por tanto, a apoyar tácitamente la continuación de la agresión en Ucrania.