El desminado como herramienta diplomática: El rol de Chile en el desminado humanitario en Ucrania

Clock Icon 11 min read
By Clemente Alegría Gómez
October 16, 2025

Contents

4 MB

En la actualidad, el desminado humanitario ha adquirido una nueva dimensión: ya no se trata únicamente de una labor técnica, sino de una expresión concreta de diplomacia activa. En contextos de guerra y posconflicto, como el caso de Ucrania, el desminado se convierte en un puente entre la seguridad humana y la política internacional.

La invasión a gran escala en Ucrania ha generado una de las crisis humanitarias más graves del siglo XXI, con consecuencias devastadoras no solo en términos humanos y materiales, sino también en la seguridad territorial a largo plazo. Según estimaciones recientes, más de un tercio del territorio ucraniano está contaminado por minas y municiones sin explotar, convirtiendo al país en el más minado del mundo.

Desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero del 2022, Ucrania ha logrado neutralizar más de 533.000 artefactos explosivos y despejar más de 35.000 km², pero el proceso de limpieza podría tardar décadas (Kyiv Independent, 2024; Infobae, 2023; Euronews, 2024). El país enfrenta un desafío de largo plazo que requiere una respuesta internacional coordinada.

Mapa de las zonas de Ucrania que podrían estar contaminadas con objetos explosivos. Fuente: Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania

En respuesta, organismos multilaterales como UNOPS, la Unión Europea y socios de la OTAN han puesto en marcha programas de cooperación técnica. No obstante, la magnitud del desafío requiere una red internacional de colaboración más amplia, basada en experiencia, confianza y principios.

Chile, que culminó en 2020 su propio proceso de desminado y ha desarrollado capacidades técnicas, normativas y diplomáticas en la materia, tiene hoy la posibilidad de convertir esa experiencia en una plataforma de acción exterior. Lejos de ser un gesto simbólico, esta colaboración representaría una estrategia coherente con los principios del multilateralismo, la cooperación Sur-Sur y el fortalecimiento del soft power chileno.

Esta propuesta no sólo responde a una urgencia humanitaria, sino que también abre una vía concreta para que Chile proyecte su política exterior con liderazgo, legitimidad y visión estratégica.

Chile y su trayectoria humanitaria internacional

La política exterior chilena ha cultivado históricamente un perfil de Estado comprometido con el multilateralismo, los derechos humanos y la cooperación internacional. En ese marco, el desminado humanitario no ha sido solo una política de seguridad nacional, sino una herramienta diplomática estratégica, mediante la cual Chile ha proyectado su imagen como un actor responsable, ético y técnicamente capacitado en materia humanitaria.

Chile es uno de los países que ha cumplido más estrictamente con la Convención de Ottawa sobre la prohibición de minas antipersonales, a la cual adhirió en 1997. En 2020, finalizó exitosamente su proceso de desminado, cumpliendo plenamente sus obligaciones internacionales (MINREL, 2020). Esta trayectoria no solo implicó la limpieza de su territorio, sino también el desarrollo de capacidades técnicas avanzadas y la creación de una institucionalidad sólida y especializada. En particular, destacan la Comisión Nacional de Desminado (CNAD) y el Centro De Entrenamiento y Destrucción De Explosivos (CEDDEX), entidades claves en el diseño, ejecución y supervisión del proceso nacional de desminado, reforzando este compromiso institucional, regulando el cierre definitivo del proceso de desminado y estableciendo disposiciones para mantener y actualizar las capacidades técnicas y logísticas del país (BCN, 2020).

Chile no solo ha enfrentado exitosamente su propio desafío interno en materia de minas, sino que también ha contribuido activamente en misiones de carácter humanitario y de paz, como su participación en la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH). En esa instancia, Chile no solo aportó tropas, sino que desempeñó un rol clave en la promoción de la estabilidad, el respeto por los derechos humanos y el fortalecimiento institucional del país caribeño. Esta participación consolidó el perfil de Chile como un actor ético, comprometido con el multilateralismo y la cooperación internacional, y sentó un precedente para su involucramiento en futuras operaciones humanitarias.

Todo este historial evidencia que Chile ha construido de manera consistente su imagen como un Estado humanitario, técnico y confiable, cuyas acciones en el ámbito internacional responden a una lógica de continuidad más que a iniciativas aisladas. En este sentido, una eventual participación en el proceso de desminado humanitario en Ucrania no puede ser entendida como un acto de altruismo fortuito o meramente simbólico, sino como la continuación coherente de una política exterior centrada en la promoción de la paz, el derecho internacional humanitario y la cooperación con países que enfrentan desafíos complejos.

Así, la experiencia acumulada y la institucionalidad desarrollada convierten a Chile en un actor creíble y preparado para aportar soluciones reales a la crisis de minas en Ucrania, desde una posición de legitimidad técnica, compromiso ético y alineamiento estratégico con los valores del orden internacional basado en reglas, lo que además, concuerda con la Política de Estado que ha llevado Chile en apoyo a Ucrania desde el comienzo de la guerra en 2014.

El desminado como herramienta de poder blando

Son diversos países los que utilizan o han utilizado el desminado humanitario como una herramienta diplomática. También varían los enfoques y estrategias de los países prestadores de este tipo de servicios.

Foto: The HALO Trust

Casos como el de Estados Unidos a través del U.S. Humanitarian Demining Program (USHDP), buscó aliviar el sufrimiento humano, al mismo tiempo que buscó promover sus propios intereses, que incluyó esfuerzos de desminado en diversos países, pero que tuvo un notorio éxito en el Sudeste Asiático, en países como Camboya, Tailandia, Laos y Vietnam. Los servicios prestados por Estados Unidos variaron dependiendo de la realidad de cada país, pero con programas tan diversos como el Mine Awareness Program de Vietnam y el Dog Program de Tailandia, que fueron gestionados mediante el cuerpo diplomático de EE. UU. en los países que solicitaron ayuda del programa (Morehead, 2001).

Otro caso relevante es el de Brasil, que aparenta liderar los procesos de desminado humanitario por un tema mayormente pragmático de cooperación Sur-Sur, cooperando principalmente en Latinoamérica y el Caribe, África y Asia. A pesar de esto, pareciera que la política exterior brasileña encontró en el desminado humanitario y el Smart Power una vía para acceder con mayor fuerza a los círculos de tomadores de decisiones más relevantes a nivel mundial (Borlina, 2015).

En ambos casos resulta evidente que el desminado humanitario es una herramienta efectiva para promover los intereses nacionales. Ya sean las pretensiones geopolíticas de Estados Unidos, o el enfoque Sur-Sur de Brasil, han dejado claro que la cooperación internacional le podría permitir a un país como Chile consolidarse como un actor relevante no sólo en materia humanitaria, ya que esto sería sólo el comienzo para elaborar una política exterior robusta centrada en proyectar a Chile al mundo como un país aún más confiable y comprometido con los desafíos globales.

Así, Ucrania sería la puesta en marcha del plan de ayuda chileno, que con un enfoque cercano a los anteriormente expuestos con EE. UU. y Brasil, le permitirán a Chile aspirar a formar parte de círculos de tomadores de decisiones en materias más importantes, además del potencial que representaría para nuestro país el trabajar codo a codo con las grandes potencias occidentales que formarán parte de la reconstrucción de Ucrania. Esto dentro del marco de acercamiento de Chile a países como Alemania, por medio del cual se facilitará el acceso de Chile al catálogo de equipamiento y material de la OTAN (InfoDefensa, 2025), lo que ciertamente evidencia los beneficios que representa para nuestro país el asociarse y trabajar desde cerca con países importantes.

Chile y Ucrania: una cooperación con propósito

Chile cuenta con una experiencia consolidada en el ámbito del desminado humanitario, así como con estructuras institucionales específicas para canalizar cooperación internacional en este campo. Existen varias alternativas para que el país contribuya de manera efectiva al desminado en Ucrania, que pueden desarrollarse de forma complementaria.

Una de ellas es la cooperación bilateral técnica con Ucrania. Chile podría establecer un programa de colaboración directa con el gobierno ucraniano, centrado en la transferencia de conocimientos y capacidades técnicas. Este programa podría ser gestionado de forma interministerial, mediante el Ministerio de Relaciones Exteriores, a través de la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID), que canalizaría la cooperación oficial, mientras que el Ministerio de Defensa, a través de la Comisión Nacional de Desminado (CNAD) y la Subsecretaría para las Fuerzas Armadas (SUBSEFFAA), coordinaría el aporte técnico. Este enfoque permitiría entregar asesoría en la planificación y gestión de operaciones de desminado, metodologías de gestión de riesgos asociados a minas y asistencia en la elaboración de normativas y procedimientos operativos estándar.

Foto: La Comisión Nacional de Desminado (CNAD), febrero de 2020,Chile.

Otra alternativa es la participación activa en programas multilaterales, como los coordinados por UNOPS y financiados por la Unión Europea y países de la OTAN. Chile podría integrarse formalmente a estos esfuerzos, canalizando de manera efectiva su experiencia técnica, aumentando su visibilidad diplomática y reforzando su imagen como país comprometido con la seguridad humana. Esta participación podría incluir el envío de instructores a Ucrania o a centros regionales, la integración de expertos en misiones técnicas y la colaboración en procesos de estandarización y validación de técnicas de desminado. La CNAD sería la entidad técnica a cargo, en conjunto con el Ministerio de Relaciones Exteriores.

También se contempla la formación de personal ucraniano en Chile. Esta opción aprovecharía la experiencia del país en programas de capacitación en desminado humanitario y su red de cooperación internacional. La CNAD y la SUBSEFFAA podrían coordinar con centros de formación de las Fuerzas Armadas para ofrecer cursos en técnicas de desminado, capacitación en gestión de operaciones y liderazgo de equipos, y buenas prácticas en gestión de información y seguridad operacional, tal como ya ha sido puesto en marcha mediante cursos de entrenamiento por el Centro De Entrenamiento Y Destrucción De Explosivos (CEDDEX), dependiente del Ejército.

Además, Chile podría enviar expertos en desminado para prestar asesoría directa en terreno, integrándose a los esfuerzos internacionales. Este enfoque haría visible su compromiso con la seguridad humana mediante una contribución concreta. El personal podría provenir de especialistas formados por la CNAD, equipos del Ejército de Chile con experiencia o técnicos de la SUBSEFFAA capacitados en cooperación internacional. El envío debería coordinarse con el MINREL y el MINDEF para asegurar coherencia con la política exterior y las capacidades operativas.

Estas alternativas, que pueden desarrollarse de manera complementaria, se enmarcan en una política pública coherente con la trayectoria chilena de apoyo a Ucrania desde 2014. La estrategia integral que Chile puede implementar en materia de desminado humanitario se estructura en torno a tres ejes: participación multilateral, fortalecimiento de la formación técnica y diplomacia especializada.

Primero, la formalización de la participación de Chile en programas internacionales no solo permitiría canalizar eficazmente su contribución, sino también posicionar al país en temas relevantes de la agenda global. La coordinación de esta participación debería estar a cargo del Ministerio de Relaciones Exteriores, junto a la CNAD y la SUBSEFFAA.

Segundo, es clave fortalecer la oferta formativa nacional mediante programas diseñados específicamente para personal ucraniano. Aprovechando su experiencia, Chile podría establecer un plan de formación continuo con centros de instrucción militar y agencias de cooperación, incluyendo cupos anuales, un programa ajustado al contexto ucraniano y el desarrollo de una red de egresados internacionales, a disposición de la institucionalidad chilena para ser enviados a posibles próximos países a los que Chile pueda prestar ayuda en desminado humanitario.

Tercero, esta política debe incorporar una dimensión de diplomacia técnica. El involucramiento chileno reforzaría sus vínculos con socios estratégicos y consolidaría su imagen como país ético y técnicamente capacitado en causas humanitarias, proyectando liderazgo en temas humanitarios, y permitiéndole de la misma forma que a Brasil, el acceso a esferas de poder relevantes a nivel mundial, mejorando el estatus internacional de Chile.

Desafíos y limitaciones del compromiso chileno

Es evidente que las principales limitaciones radican en poner en riesgo al personal chileno enviándolos a zonas de conflicto activo, con peligros reales para su integridad física. Es por esto que surgen principalmente dos alternativas: 1) Potenciar la capacitación de personal ucraniano en Chile para que el desminado sea llevado a cabo por ellos, mediante capacitaciones y asesoría técnica; o 2) Desplegar al personal chileno en las zonas donde ya no existe un conflicto activo, pero que sí presentan una grave contaminación por artefactos explosivos.

La primera alternativa ya ha sido presentada en puntos anteriores, por lo que sólo queda reiterar que ya existe la institucionalidad suficiente para capacitar al personal ucraniano que se encargaría de llevar a cabo su propio desminado.

En cuanto a la segunda alternativa, regiones como Kyiv o Chernihiv sufrieron la ocupación de Rusia en determinados momentos de la guerra, lo que dejó importantes porciones de terreno contaminadas con minas. Regiones como estas serían lugares perfectos para comenzar el proceso de desminado, ya que actualmente Ucrania recuperó el control sobre estos territorios, por lo que el riesgo latente es menor, y la amenaza rusa no sería una limitación como sí lo sería en zonas del frente de combate.

El frente interno en Chile también podría ser visto como una limitante al eventual rol de Chile en el proceso de desminado en Ucrania. Pero en la actualidad, la clase política chilena en su mayoría se ha mostrado altamente dispuesta a cooperar con Ucrania. En especial el Presidente Boric, que en más de una ocasión se ha cuadrado con Ucrania, y ha demostrado el interés de Chile de participar en el proceso de desminado, eso sí, una vez haya terminado la guerra (El Líbero, 2024)

Además, en caso de presentar el potencial de ayuda humanitaria que tiene Chile con Ucrania como una forma de empoderar al país en materia internacional, es posible que esto genere un mayor interés en la clase política, que por medio de perseguir el interés nacional de una forma similar a Brasil o Estados Unidos, podría acelerar el envío de ayuda a Ucrania.

Conclusiones

El desminado humanitario en Ucrania representa no solo una necesidad urgente para mitigar los efectos de la guerra, sino también una oportunidad estratégica para que Chile proyecte su política exterior desde una dimensión ética, técnica y diplomática. Con una trayectoria ejemplar en la materia y un aparato institucional ya consolidado, Chile se encuentra en condiciones óptimas para aportar a este desafío global, sumándose a una tendencia internacional donde países como Brasil o Estados Unidos han utilizado el desminado humanitario como herramienta de posicionamiento y cooperación.

El valor agregado de la propuesta chilena radica en su capacidad para combinar experiencia técnica con legitimidad internacional. La posibilidad de entrenar personal ucraniano en territorio nacional, participar en misiones multilaterales o asesorar directamente en zonas desocupadas ofrece un abanico de opciones adaptables al contexto del conflicto y al resguardo de la seguridad del personal nacional.

Asimismo, el respaldo político interno, expresado por el Presidente Boric y en la trayectoria diplomática de apoyo a Ucrania desde 2014, refuerza la viabilidad de convertir esta propuesta en una política de Estado. Una política que no solo contribuirá a la reconstrucción de Ucrania, sino que también posicionará a Chile como un actor global con voz propia en materias humanitarias y de seguridad internacional.

Aprovechar esta coyuntura implica entender el desminado no solo como una acción técnica, sino como un vehículo de diplomacia contemporánea. En tiempos de redefinición del orden internacional, Chile tiene la posibilidad de demostrar que el compromiso con la paz puede ser también una vía legítima para fortalecer su estatus global y su liderazgo en materia internacional, con un foco en materia humanitaria.

Descargo de responsabilidad: Los puntos de vista, pensamientos y opiniones expresados en los documentos publicados en este sitio pertenecen únicamente a los autores, y no necesariamente al Transatlantic Dialogue Center, sus comités o sus organizaciones afiliadas. Los documentos están destinados a estimular el diálogo y la discusión y no representan posiciones políticas oficiales del Transatlantic Dialogue Center o cualquier otra organización con la que los autores puedan estar asociados.

Referencias

  1. AGCID. (2014, junio 4). Chile, un país referente en el desminado. Defensa.com. https://www.defensa.com/chile/chile-pais-referente-desminado
  2. Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. (2002, mayo 2). Decreto Supremo No. 2200/79 que crea la Comisión Nacional de Desminado (CNAD) y regula la planificación del programa nacional de desminado humanitario [Decreto]. https://bcn.cl/2yrq7
  3. Borlina, M. (2015). Humanitarian demining as a political instrument: Case studies from the past decade [Tesis de maestría, Universidad de Lund]. Lund University Publications. https://lup.lub.lu.se/student-papers/search/publication/7350487
  4. El Líbero. (2024, junio 14). Zelenski y Boric: Las expectativas del ucraniano que el chileno no ha cumplido. https://ellibero.cl/actualidad/zelenski-boric-las-expectativas-del-ucraniano-que-el-chileno-no-ha-cumplido/
  5. Ejército de Chile. (2019, septiembre 3). Centro de Entrenamiento y Destrucción de Explosivos realiza curso EOD. Ejército de Chile. https://www.ejercito.cl/prensa/visor/centro-de-entrenamiento-y-destruccion-de-explosivos-realiza-curso-eod?utm_source=chatgpt.com
  6. Euronews. (2024, octubre 10). ¿Qué hará falta para desminar Ucrania, el mayor campo de minas del mundo? https://es.euronews.com/my-europe/2024/10/10/que-hara-falta-para-desminar-ucrania-el-mayor-campo-de-minas-del-mundo
  7. InfoDefensa. (2025, julio 16). Chile firma acuerdo con Alemania que facilitará acceso al catálogo de equipamiento y material de la OTAN. https://www.infodefensa.com/texto-diario/mostrar/5381758/chile-firma-acuerdo-alemania-facilitara-acceso-catalogo-equipamiento-material-otan
  8. Infobae. (2023, julio 22). Ucrania ya es el país más minado del mundo y le llevará décadas volver a ser seguro. https://www.infobae.com/wapo/2023/07/22/ucrania-es-el-pais-mas-minado-del-mundo-le-llevara-decadas-volver-a-ser-seguro/
  9. Kyiv Independent. (2024, abril 5). More than 35,000 square kilometers demined in Ukraine, PM Shmyhal says. https://kyivindependent.com/more-than-35-000-square-kilometers-demined-in-ukraine-pm-shmyhal-says/amp/
  10. Kyiv Independent. (2024, octubre 5). Ukraine has neutralized over 533,000 explosive devices since February, 2022. https://kyivindependent.com/ukraine-has-neutralized-over-533-000-explosive-devices-since-february-2022/
  11. Kyiv Independent. (2024, octubre 14). Zelensky: Almost a third of Ukrainian territory unsafe due to mines and unexploded ordnance. https://kyivindependent.com/zelensky-almost-one-third-of-ukrainian-territory-unsafe-due-to-mines-and-unexploded-ordinance/amp/
  12. Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. (2020, julio 22). Chile concluye exitosamente labores de desminado humanitario. https://www.minrel.gob.cl/minrel/noticias-anteriores/chile-concluye-exitosamente-labores-de-desminado-humanitario
  13. Morehead, K. (2001). The U.S. Humanitarian Demining Program: Engagement in Vietnam, Laos, Cambodia and Thailand. Journal of Conventional Weapons Destruction, 5(1), Artículo 3. https://commons.lib.jmu.edu/cisr-journal/vol5/iss1/3
  14. Presidencia de la República de Chile. (2024, julio 11). Presidente Boric sostiene encuentro bilateral con mandatario de Ucrania, Volodímir Zelenski. https://prensa.presidencia.cl/comunicado.aspx?id=286214
  15. UNOPS. (2025, abril 2). Apoyo a Ucrania para construir un futuro sin minas. https://www.unops.org/es/news-and-stories/news/supporting-ukraine-to-build-a-mine-free-future
  16. United Nations Office for Disarmament Affairs. (s.f.). Anti-Personnel Landmines Convention. https://disarmament.unoda.org/anti-personnel-landmines-convention/