The National Interest: Cómo construir la ventaja militar de Ucrania frente a Rusia

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diciembre 24, 2025

En un artículo exclusivo para The National Interest, Maksym Skrypchenko, presidente del Transatlantic Dialogue Center, aborda el doble desafío que enfrenta Ucrania en su defensa frente a Rusia. A medida que la guerra continúa, Skrypchenko sostiene que Ucrania debe equilibrar la necesidad inmediata de armas asequibles y producidas en masa con el objetivo a más largo plazo de construir una ventaja militar cualitativa que pueda disuadir a Rusia en los años venideros.

Subraya que el ritmo de la innovación tecnológica en el campo de batalla se ha acelerado drásticamente, hasta el punto de que el ciclo de vida de los dispositivos militares se ha reducido de una temporada a apenas unas semanas. La clave del éxito de Ucrania, según Skrypchenko, es adaptarse a este nuevo ritmo, priorizando soluciones rentables como los drones y la automatización inteligente, al tiempo que se garantizan actualizaciones continuas para mantener una ventaja cualitativa.

Trazando paralelismos con la relación entre Estados Unidos e Israel, Skrypchenko propone que Ucrania y sus aliados creen una Ventaja Militar Cualitativa Aliada (QME), un modelo que combina la producción a escala industrial con la innovación estratégica. La QME entre Estados Unidos e Israel, desarrollada tras las guerras de Israel en las décadas de 1960 y 1970, permitió a Israel superar a adversarios más numerosos mediante el desarrollo conjunto, las actualizaciones rápidas y el acceso a sistemas avanzados.

Para Ucrania, la QME institucionalizada podría lograr tres cosas cruciales:

  • Consolidar esta cooperación en un compromiso político que perdure más allá de los ciclos electorales, garantizando la continuidad del apoyo a largo plazo.
  • Garantizar un suministro oportuno alineando la producción de Estados Unidos y Europa con las necesidades de Ucrania, incluida la coproducción en Ucrania.
  • Asegurar que la ventaja cualitativa de Ucrania se mantenga vigente financiando mejoras periódicas en tecnologías clave como sensores y sistemas antidrones.

Ucrania y sus aliados deben invertir tanto en la producción en masa de soluciones asequibles para el campo de batalla actual como en el desarrollo de sistemas de alta tecnología que aumenten la asequibilidad de la defensa en el futuro. Este enfoque garantizará que Ucrania siga siendo resiliente frente a la agresión, independientemente de cómo evolucione la dinámica de la guerra.

Para convertir esta visión en realidad, Estados Unidos y Europa deberían respaldar la QME de Ucrania como estrategia fundamental. Al enmarcarla como un pacto transatlántico, Estados Unidos puede aportar tecnologías esenciales y pruebas conjuntas, mientras que Europa y Ucrania asumen la mayor parte de la financiación y la coproducción. Metas cuantificables garantizarán que la asociación siga siendo eficaz, con objetivos claros como la producción mensual de drones y las tasas de reposición de interceptores.

Skrypchenko sostiene que la batalla que se avecina no se decidirá por la mera masa, sino por la capacidad de sostener el esfuerzo e innovar. Al combinar la producción en masa de soluciones eficaces con inversiones a largo plazo en sistemas de alta tecnología, Ucrania y sus aliados pueden imponerse en la competencia por la ventaja estratégica y, en última instancia, garantizar que la ayuda de corto plazo evolucione hacia una disuasión de largo plazo.

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