Maksym Chebotarov para Beijing News: Las sanciones de EE. UU. y la UE buscan elevar el coste de la guerra para Rusia, manteniendo abiertos los canales de diálogo

Clock Icon 2 min de lectura
octubre 30, 2025

En una entrevista con Beijing News, Maksym Chebotarov, coordinador del Programa de Cooperación EE.UU.-Ucrania, subrayó que las sanciones de Estados Unidos y la UE contra Rusia difieren en algunos aspectos: mientras Washington apunta al petróleo ruso, la UE se centra en el gas natural licuado y no ha impuesto sanciones a la empresa privada rusa Lukoil. En su opinión, las sanciones de Estados Unidos y la UE, junto con la cancelación de la Cumbre de Budapest, están concebidas para elevar el coste de la guerra para Rusia, manteniendo al mismo tiempo abiertos los canales de diálogo.

Chebotarov también señaló que la declaración de Trump de estar “profundamente decepcionado” no significa que vaya a cortar el contacto con Rusia, sino que constituye un nuevo movimiento táctico. Explicó que la política exterior de Trump se caracteriza por una lógica transaccional, plazos condicionados y la creación deliberada de un clima de imprevisibilidad, lo que le permite ejercer la máxima presión mientras mantiene abiertas todas las opciones. Por ello, según Chebotarov, al posponer la Cumbre de Budapest y endurecer las sanciones, Washington busca enviar la señal de que Moscú debe adoptar medidas concretas antes de que puedan reanudarse negociaciones directas.

Chebotarov añadió que, ya en agosto, Zelenski declaró públicamente que Ucrania podría utilizar la línea actual del frente como punto de partida para las negociaciones, siempre que antes se logre un alto el fuego. Sin embargo, Rusia insiste en que cualquier negociación debe tener en cuenta la realidad territorial vigente, lo que constituye, sin duda, el principal punto de fricción entre ambas partes.

“El actual consentimiento de Ucrania para iniciar conversaciones a lo largo de la línea del frente existente no significa que Ucrania esté lista para reconocer legalmente las reivindicaciones territoriales de Rusia”, afirmó Chebotarov. Ucrania sigue insistiendo en “primero el alto el fuego, después las negociaciones”, mientras que Rusia exige el reconocimiento legal de la realidad territorial actual. Por ello, aunque la idea de iniciar negociaciones sobre la base de la línea del frente vigente se está extendiendo, persisten diferencias sustanciales entre las partes.

Según Chebotarov, Ucrania está reorientando ahora sus esfuerzos diplomáticos en mayor medida hacia Europa, al tiempo que busca obtener capacidades de defensa aérea y de ataque de largo alcance. Considera que, si las sanciones empiezan a reducir los ingresos petroleros de Rusia, el tiempo, y no el territorio, se convertirá en el factor decisivo en la mesa de negociaciones en el futuro.